Arquitectura de la información
El orden de sus contenidos: grupos, secuencia, denominaciones. Determina si alguien elige sin pensar el punto de menú correcto.
Diseño UX para sitios web de empresa: estructura, navegación y guía del usuario para que los visitantes encuentren lo que buscan y den el siguiente paso.
El diseño UX une tres cosas: lo que los visitantes quieren conseguir, lo que quiere conseguir su empresa y cómo el sitio logra combinar ambas. Abarca la arquitectura de la información (qué contenidos van dónde), la navegación, la maquetación de las páginas, la legibilidad, las respuestas a lo que el usuario introduce y los recorridos por los formularios. El color de un botón es la parte más pequeña de todo ello.
El trabajo no empieza en el programa de diseño, sino con preguntas. ¿Quién visita su sitio, con qué motivo, en qué dispositivo, con qué estado de ánimo? Una persona que busca un operario por la noche desde el móvil necesita algo distinto de un comprador que compara tres proveedores en su escritorio. De las respuestas surge un plano del sitio: qué páginas hay, qué va arriba, qué viene después, adónde conduce cada página.
Solo después se diseña. Hay una razón práctica: los cambios de estructura se hacen en minutos sobre un boceto, pero en un sitio ya construido cuestan días. Por eso le mostramos primero borradores en escala de grises. Ahí se puede discutir bien si el orden es correcto, sin que las tipografías o las imágenes distraigan de la discusión.
Los visitantes rara vez leen las páginas web de arriba abajo. Las recorren con la vista, buscan una palabra clave, un icono de teléfono o un precio, y se marchan si no lo encuentran en cuestión de segundos. El diseño decide si encuentran lo que buscan.
Los visitantes suelen decidir en segundos si una sección les sirve. Por eso lo decisivo no es lo que queda por encima del borde de la pantalla, sino que cada sección dé un motivo para seguir leyendo. Un encabezado claro al comienzo de cada bloque aporta más que una primera pantalla llena.
Ejemplo (ficticio): una empresa de calefacción tiene en la página de inicio ocho recuadros del mismo tamaño y doce puntos en el menú. Quien tiene una calefacción averiada por la noche busca el número del servicio de urgencias y solo lo encuentra en el aviso legal. Una página que pone en primer plano precisamente esa acción no es un diseño peor, sino mejor.
El orden de sus contenidos: grupos, secuencia, denominaciones. Determina si alguien elige sin pensar el punto de menú correcto.
Menú, migas de pan, enlaces al final de la página. Los visitantes deben saber siempre dónde están y cómo volver.
Los espaciados, los tamaños y los contrastes dirigen la mirada hacia lo importante. Un párrafo destacado atrae la vista; diez párrafos destacados anulan el efecto.
Pocos campos, rótulos comprensibles, mensajes de error útiles. Aquí se pierden la mayoría de las consultas.
Alcance del pulgar, áreas táctiles suficientemente grandes, sin obligar a hacer zoom. Para muchos, el móvil es el acceso principal.
Confirmación tras el envío, datos de contacto visibles, siguientes pasos comprensibles.
La mayoría de las discusiones sobre diseño son, en realidad, preguntas sin resolver sobre el objetivo. Antes de que surja un solo boceto, debería poder responder por escrito a estas cinco preguntas. Si alguna respuesta cuesta, ese es el verdadero encargo de trabajo.
Primero: ¿qué debe haber hecho un visitante después de su visita? Indique exactamente una acción principal, por ejemplo «solicitar una primera consulta», «llamar» o «descargar una oferta». Quien menciona tres objetivos igual de importantes no tiene ninguno. Las acciones secundarias pueden existir, pero reciben menos peso.
Segundo: ¿quién viene y con qué motivo? Describa en una frase a dos o tres visitantes típicos, por ejemplo: «Una administradora de fincas busca con rapidez una empresa para una tubería rota» y «Un promotor compara con calma tres proveedores de instalaciones». Ambos necesitan entradas distintas.
Tercero: ¿en qué dispositivo y en qué situación? ¿En el móvil, de camino, o en el ordenador de la oficina? ¿Con prisa o para curiosear? Eso determina si arriba va el botón de teléfono o la descripción detallada de los servicios.
Cuarto: ¿qué debe creer el visitante antes de actuar? Que usted sabe hacer lo que ofrece, que es localizable y que no hay condiciones ocultas. Cada una de estas convicciones necesita una prueba en la página, por ejemplo un informe concreto de un proyecto, una dirección con número de teléfono o una descripción clara del proceso.
Quinto: ¿qué impide a los visitantes actuar? La incertidumbre sobre los costes, el miedo a la presión de venta, un formulario que pide demasiado. Anote los tres mayores obstáculos. Un buen diseño los va despejando uno tras otro.
Una página de inicio no es un escaparate, sino un distribuidor. Debe decir en pocos segundos de qué trata y enviar a los visitantes por el camino adecuado. El orden siguiente sirve como punto de partida; se adapta a su negocio y no se adopta a ciegas.
| Sección | Función | Error típico |
|---|---|---|
| Cabecera con encabezado | Dice en una frase qué hace usted y para quién, y ofrece la acción principal | Un saludo de bienvenida genérico o un simple eslogan sin contenido |
| Resumen de servicios | Muestra de tres a seis ofertas principales como entrada a las subpáginas | Los veinte servicios con el mismo peso en un muro de recuadros |
| Prueba de confianza | Indicaciones concretas: ubicación, experiencia, forma de trabajar, certificados que realmente tiene | Valoraciones inventadas, sellos sin significado, fotos de archivo de equipos |
| Proceso o forma de proceder | Elimina la incertidumbre: ¿qué ocurre tras mi consulta? | Falta o se reduce a frases hechas como «asesoramiento personalizado» |
| Testimonios y ejemplos | Proyectos o declaraciones de clientes reales, con consentimiento y verificables | Citas sin nombre ni contexto |
| Preguntas frecuentes | Responde a las objeciones antes de que alguien las plantee | Preguntas que nadie hace, con respuestas publicitarias |
| Cierre con acción | Repite la acción principal con la vía de contacto | Solo aviso legal e iconos de redes sociales |
Lo importante es la jerarquía: quien lea solo los encabezados de las secciones debería entender la historia de la página. Compruébelo imprimiendo su borrador, tapando los párrafos y leyendo solo los encabezados.
No todas las páginas tienen el mismo objetivo. Con las preguntas siguientes se define cómo se estructura cada página. Recórralas para cada página y anote el resultado.
El resultado suele ser desalentador: muchas páginas no tienen un objetivo reconocible. Entonces conviene preguntarse si la página debería eliminarse, fusionarse o reorientarse.
El formulario es el punto en el que se pierde más trabajo. Los visitantes ya se han decidido y se encuentran con un formulario de doce campos obligatorios, un captcha obligatorio y la duda de si sus datos están seguros. Cada obstáculo innecesario cuesta consultas.
Ejemplo calculado (supuestos elegidos libremente)
Supongamos que una empresa tiene 400 visitantes al mes en la página de contacto. El formulario exige ocho campos obligatorios y 10 de cada 400 visitantes lo envían. Si se reduce a nombre, teléfono de contacto y motivo, y con ello la proporción sube a 15 de cada 400, son cinco consultas más al mes sin invertir un euro en publicidad.
Las cifras son inventadas, pero el principio es sólido: todo campo que no sea necesario para la primera respuesta puede preguntarse más tarde, en la conversación.
Más sobre este tema en la guía Cómo diseñar bien un formulario de contacto.
| Mito | Realidad |
|---|---|
| Una página debe mostrar lo máximo posible para que no se pierda nada | Cuantos más elementos equivalentes, menos destaca cada uno. Priorizar significa colocar deliberadamente algunas cosas más atrás |
| Los visitantes prefieren hacer clic a desplazarse | Desplazarse es algo natural en el móvil. Las páginas largas funcionan si cada sección trata un tema y empieza de forma comprensible |
| Un diseño moderno necesita animaciones | El movimiento distrae y cuesta tiempo de carga. Solo ayuda donde explica algo, por ejemplo la transición entre estados |
| Los nombres creativos del menú se recuerdan mejor | Se reconocen los términos que los visitantes ya conocen: servicios, precios, contacto, quiénes somos |
| El logotipo debe ir muy grande arriba | El logotipo identifica, no vende. Basta un tamaño claro y medio; el espacio pertenece a la promesa de beneficio |
| Si a todos en la casa les gusta el diseño, es bueno | La opinión interna es una referencia, pero no una prueba. Lo decisivo es cómo usan el sitio las personas ajenas |
No necesita herramientas ni conocimientos previos. Dedique media hora y siga los pasos por orden.
Si ya dos de estas pruebas muestran puntos débiles, merece la pena un análisis más detallado. Un inventario suele ser el primer paso de un rediseño o de una revisión selectiva.
En las pantallas rara vez se lee palabra por palabra. La vista salta de encabezado en encabezado, se detiene en cifras, listas y texto en negrita, y solo profundiza donde supone que está la respuesta. El diseño puede favorecerlo o dificultarlo.
Longitud de línea: las líneas demasiado largas cansan, porque la vista tiene que buscar el comienzo de la línea siguiente. Como regla general, valen unos 60 a 80 caracteres por línea. En monitores grandes eso significa que el texto no ocupa todo el ancho, sino una columna de anchura limitada.
Párrafos: un párrafo lleva una idea. Quien mete cinco ideas en un párrafo dificulta la búsqueda de una información concreta. De tres a cinco líneas en el móvil es un buen tamaño.
Subtítulos: son señales de orientación. Funcionan bien los encabezados que contienen una afirmación («Esto no supone costes de mantenimiento») y son débiles las etiquetas («Más información»).
Listas y tablas: las enumeraciones sirven para puntos del mismo rango, las listas numeradas para procesos y las tablas para comparaciones con varias características. Una tabla de tres columnas sustituye a menudo a tres párrafos de texto corrido cuando los visitantes quieren comparar.
Resaltados: la negrita solo funciona si aparece con poca frecuencia. Marque términos clave, no frases enteras. El subrayado se reserva a los enlaces, para que nadie haga clic por error en un texto que no lo es.
Contraste y tamaño: el texto gris claro sobre blanco parece elegante, pero a muchas personas les resulta difícil de leer. El tamaño de letra del texto corrido debe poder leerse en el móvil sin hacer zoom. Más información en Accesibilidad.
Los visitantes no le conocen. Comprueban de forma inconsciente si usted existe de verdad, si sabe hacer lo que promete y si se le puede localizar en caso de conflicto. La confianza nace de detalles verificables, no de afirmaciones.
| Transmite confianza | Parece fachada |
|---|---|
| Dirección completa, teléfono y correo electrónico al final de cada página | Solo un formulario de contacto sin más datos |
| Descripción de proyectos reales con situación de partida, procedimiento y resultado | Frases intercambiables como «clientes satisfechos desde hace años» |
| Proceso de la colaboración en pasos, con el papel del cliente | Promesas generales como «soluciones a medida» |
| Rango de precios o factores de precio indicados abiertamente | Ni una palabra sobre costes, pero «presupuesto sin compromiso» en cada frase |
| Cualificaciones, afiliaciones y certificados demostrables que existen de verdad | Sellos sin valor o distinciones que no se pueden comprobar |
| Límites honestos: lo que no ofrece o para quién no es adecuado | La pretensión de poder hacerlo todo para todos |
Reconocer los límites parece arriesgado al principio, pero es una de las pruebas de confianza más sólidas. Una empresa que escribe «No aceptamos reparaciones sueltas por debajo de un determinado tamaño de encargo» se percibe como honesta y se ahorra consultas que no encajan.
Una pequeña empresa de jardinería (totalmente inventada) tiene un sitio web con siete páginas. La página de inicio empieza con «Bienvenidos a Grünwerk», debajo tres fotos en un carrusel y luego un texto sobre la fundación. El menú contiene Inicio, Quiénes somos, Servicios, Galería, Novedades, Socios, Contacto, Aviso legal. El formulario de contacto tiene diez campos obligatorios. Quien quiere llamar solo encuentra el número en el aviso legal.
Si los cambios funcionan, se comprueba después con nuevas personas de prueba: ¿encuentran ahora el número en menos de diez segundos? ¿Entiende todo el mundo para quién trabaja la empresa? Solo la observación lo demuestra. Una mejora es una suposición hasta que alguien ajeno al equipo la confirma.
| Error | Por qué perjudica | Mejor |
|---|---|---|
| Menú con más de siete puntos principales | Los visitantes ya no pueden comparar de un vistazo; los puntos importantes se pierden | De cinco a siete puntos; el resto en submenús o en el pie de página |
| Navegación con términos internos (portfolio, solutions, productos y servicios) | Los visitantes tienen que traducir lo que hay detrás | Términos del lenguaje del cliente: servicios, precios, proceso |
| Imagen principal con texto dentro de la imagen | El texto no se puede escalar, es invisible para los programas de lectura en voz alta y se rompe en el móvil | Texto real encima o junto a la imagen |
| Datos de contacto solo en el aviso legal | Quien quiere llamar busca y se va | Teléfono y correo visibles en la cabecera o el pie de cada página |
| Ventana emergente en la primera visita | Interrumpe antes de que el visitante conozca el beneficio y molesta especialmente en el móvil | Ofertas solo tras haber aportado valor, o ninguna |
| Páginas sin siguiente paso | Los visitantes se encuentran en un callejón sin salida y abandonan el sitio | Al final de cada página, un enlace adecuado |
| Diseño distinto para funciones iguales | Los visitantes tienen que aprender de nuevo cada vez cómo funciona algo | Botones, espaciados y procesos uniformes |
El diseño no se puede valorar solo por intuición. No necesita grandes herramientas, pero sí unas cuantas cifras fijas que comparar antes y después de un cambio.
Consultas por periodo: cuente las consultas por formulario, las llamadas y los correos durante al menos cuatro semanas antes y después de un cambio. Siempre hay fluctuaciones; fíjese en patrones a lo largo de varias semanas, no en días sueltos.
Recorridos hacia la página de contacto: con una estadística respetuosa con la privacidad verá cuántos visitantes llegan a la página de contacto y cuántos de ellos envían el formulario. Si baja el primer valor, el problema es la guía; si baja el segundo, es el formulario.
Preguntas por teléfono: anote durante dos semanas lo que preguntan quienes llaman. Todo lo que debería figurar en la página pero se pregunta, tiene que subir al principio.
Observación con personas de prueba: repita, tras cambios importantes, la prueba de tareas de la autoevaluación. Cuesta media hora y aporta indicios que ninguna estadística muestra.
Cautela con las conclusiones: la estación del año, la publicidad, el tiempo o los acontecimientos del sector modifican el número de visitas. Por eso, si es posible, cambie una cosa tras otra, para que quede claro qué ha surtido efecto. Quien cambia diez cosas a la vez no aprende nada sobre cada una de ellas.
Definimos qué tres cosas deben hacer los visitantes en su sitio y comprobamos para cada público objetivo el camino más corto hasta ellas.
Primero como un boceto sencillo sin colores, para que se decida sobre el orden y el contenido antes de que el diseño distraiga de ello.
Pocos puntos de menú con nombres comprensibles, que se llamen como buscan sus clientes y no como sus departamentos.
Botones con texto concreto («Solicitar llamada» en lugar de «Enviar») en los lugares donde el visitante está dispuesto a actuar.
Dos o tres personas del público objetivo resuelven tareas sobre el borrador. Donde dudan, cambiamos algo.
El trabajo de UX rara vez es un paquete independiente; es la primera parte de cada proyecto web. El esfuerzo crece con el número de públicos objetivo, de tipos de página y con la decisión de si los borradores se comprueban con personas de prueba reales.
El detalle: cómo calculamos.
UX describe toda la experiencia: recorridos, comprensibilidad, esfuerzo. UI es la superficie visible, es decir, colores, tipografías y botones. De poco sirven unas buenas superficies si el recorrido no es correcto.
Para sitios pequeños suelen bastar unas pocas conversaciones con personas del público objetivo. Ya con tres personas de prueba se ven los obstáculos más gruesos.
Señales típicas: los visitantes llegan pero no se ponen en contacto; los clientes preguntan por teléfono información que figura en la página; en el móvil muchos abandonan pronto. Siente a alguien que no la conozca delante de la página y dele una tarea, por ejemplo solicitar una cita. Observe en silencio.
No necesariamente. A menudo, un menú simplificado, una página de inicio más clara y un formulario más corto ya aportan notablemente más. Si eso basta o si un rediseño es más razonable, lo aclaramos tras un inventario.
Sí, sobre todo en sitios grandes o tiendas. Un borrador interactivo muestra cómo se sienten los recorridos antes de construir la tecnología. En una pequeña página de presentación suele bastar el boceto.
Para detectar obstáculos gruesos bastan de tres a cinco personas del público objetivo. Cada una adicional encuentra menos novedades. Para cifras en sentido estadístico no basta, pero la prueba tampoco está pensada para eso.
Debe mostrar los más importantes y abrir el camino hacia el resto. Mostrarlo todo abruma. La página Estructura de un sitio web de empresa describe cómo repartir los servicios en páginas.
Depende del alcance y de la profundidad. Los proyectos comienzan desde 2.500 €; un inventario con recomendaciones concretas se ofrece por separado y se describe en el presupuesto. Si ese alcance basta o si una reconstrucción es más razonable, se lo diremos con franqueza tras el análisis.
No. Podemos demostrar obstáculos, proponer soluciones y comprobar si funcionan, pero el resultado depende de la oferta, del mercado y de la demanda. Quien promete cifras fijas de consultas promete más de lo que se puede garantizar.
En el móvil las visitas suelen ser más breves y más orientadas a un fin; en el ordenador se compara y se lee con más frecuencia. Eso no significa que los usuarios del móvil tengan menos interés, sino que allí el camino hacia la acción principal debe ser especialmente corto. Más información en la página Sitios web móviles.
Describa en dos frases qué quiere conseguir con el diseño UX. Nos pondremos en contacto con usted con una propuesta concreta.